El movimiento tierra y el sistema estómago-bazo en cosmología y Medicina Tradicional China

Autor: Rafael de Mora

Cosmología china

En la cultura china, el verano se divide tradicionalmente en dos períodos. El primero está asociado con el Movimiento Fuego (máximo calor y luz del año y movimiento Yang por antonomasia) y el segundo periodo del verano corresponde al Movimiento Tierra. En esta etapa la temperatura se modera alcanzando un punto de equilibrio entre el calor del verano y el frío en ciernes del otoño.

Existen diferentes representaciones de los Cinco Movimientos de la cultura china (Wǔxíng, 五行), dependiendo de su aplicación. El modelo más conocido es el usado en Medicina China para mostrar las interrelaciones de generación y control que se crean entre los distintos movimientos, lo que ayuda para su uso clínico. Su estructura espacial es circular y los distintos movimientos no guardan relación cosmológica entre ellos, sino energética y funciomal.

 

estaciones

Por el contrario, el diagrama creado por Zou Yan[1][2] es el que mejor evoca la posición cosmológica que el Movimiento Tierra ocupa. En él, cada movimiento se sitúa asociado a una dirección espacial (Norte, Sur, Este y Oeste), en perfecta sincronía con las características cosmológicas de cada movimiento. Así, el Movimiento Tierra se encuentra en el centro del diagrama, siendo dicho movimiento el punto de cruce de los dos grandes ejes de la cosmología china, a saber:

  1. Eje Norte-Sur (Agua-Fuego).
  • Movimiento Agua. Norte, invierno, frío, oscuridad, retracción, miedo, etc.
  • Movimiento Fuego. Sur, verano, calor, luz, expansión, alegría, etc.
  1. Eje Este-Oeste. (Madera-Metal).
  • Movimiento Madera. Este, primavera, calor moderado, viento, ira, etc.
  • Movimiento Metal. Oeste, otoño, frío moderado, sequedad, tristeza, etc.

Ambos ejes muestran en sus dos polos la diferencia de potencial que está implícita en la existencia misma de la Vida (Yin y Yang).

Así pues, observamos en el diagrama que el Movimiento Tierra es el pivote sobre el cual se articulan el resto de los movimientos, lo que nos pone sobre la pista de su importancia a nivel sistémico. Dicho de otra manera, el Movimiento Tierra es la «piedra de clave» que sostiene y modula toda la estructura energética (funcional) de nuestro Ser, tanto en términos físicos como psicológicos, por lo que es el centro nodal de nuestra salud y desarrollo.

El diagrama de Zou Yang no sólo muestra los movimientos en relación con el ciclo anual consecuencia de la órbita terrestre alrededor del Sol, sino que también muestra el ciclo diario en relación a los Cinco Movimientos; por ejemplo, el Movimiento Fuego aparecería a las 12:00 horas solares y su opuesto, el Movimiento Agua, a las 6:00 horas de la noche/madrugada, etc.

Según los ciclos circadianos de la Medicina China, el horario del estómago es de 7:00 a 9:00 horas de la mañana, y de su pareja el bazo, a continuación, de 9:00 a 11:00 horas (siempre solares). Esta información nos sirve para saber en qué momentos del día estos órganos están en su máxima actividad, lo que también ayuda para entender uno de los motivos por los que las cenas opíparas y muy tardías son sinónimos de malas digestiones.

Las Edades del Hombre

El adulto maduro se encuentra fuertemente inmerso en la sociedad y adaptado en todos sus niveles, económicos, políticos, religiosos, relacionales, etc. Tras muchos años de esfuerzo, el adulto maduro ha conseguido por sus propios medios tener una solvencia económica que le permite ser el sostén de su familia, lo que a su vez retroalimenta sus deseos y necesidades de ser un profesional aún más reputado. Así, se equilibran aspectos profesionales individuales con la construcción y mantenimiento de una familia que, en última instancia, es la depositaria y el destino final de todos los esfuerzos.

El Movimiento Tierra en las Edades del Hombre comprende la época del adulto maduro, aproximadamente entre las décadas de los treinta a los cincuenta años. Son los momentos de asumir grandes cargas y responsabilidades familiares; es decir, ser el mástil que sujeta la vela que empuja y gobierna la familia. Así mismo, es la época de la excelsa generosidad en la que los progenitores dan todo por sus hijos: esfuerzo, tiempo, saber hacer, ilusión…

Alrededor del adulto maduro, al igual que del Movimiento Tierra, orbitan sus hijos –de diferentes edades– y sus propios padres –ya abuelos–; así como, hermanos –convertidos en tíos–, sobrinos, etc. Por lo que el adulto maduro se encuentra en el punto central y equidistante entre todos los extremos: es el punto de equilibrio entre infancia, juventud y vejez.

Medicina China

El Movimiento Tierra se relaciona con el bazo y el estómago como órganos directores situados en el centro del cuerpo, así como con el sabor dulce, el color amarillo, el movimiento energético circular y la reflexión.

En la antigua China, se consideraba que el duodeno (parte integrante del intestino delgado) era la extensión del estómago, por lo que sus funciones se encontraban asociadas a la misma esfera funcional que la Medicina China otorga al estómago y al bazo. La segunda porción del duodeno es una zona especialmente importante para la salud, porque tiene la función de ser el diafragma que, de forma selectiva, impide el paso a la sangre de moléculas de gran tamaño y tóxicas para el cuerpo, a la vez que permite el paso a las que sí son nutrientes.

Por diferentes razones, es muy frecuente que dicho diafragma esté inflamado y que no cumpla adecuadamente con su función, lo que implica que un sinnúmero de tóxicos pueda entrar en el torrente sanguíneo, distribuyéndose así por todo el organismo, y que no pocos nutrientes procedentes de la ingesta diaria no ingresen en el cuerpo, siendo eliminados por el sistema excretor; o sea, una inversión del proceso natural. Si a este hecho le añadimos otros malos funcionamientos del sistema digestivo relacionados con el estrés (como ocurre cuando el Movimiento Madera, encabezado por el hígado, entorpece el funcionamiento del estómago), entendemos así la vulnerabilidad de esta primera parte de la digestión, que inexorablemente afectará a todo el proceso intestinal que seguirá a continuación.

Igualmente, el exceso de reflexión perjudica el funcionamiento del Movimiento Tierra, porque dicho exceso de reflexión implica parálisis, y la digestión no puede paralizarse ni ralentizarse sin crear síntomas que puedan ser el caldo de cultivo de una enfermedad.

[1] Zou Yan (邹衍, 305 a. C. – 240 a. C.) fue un antiguo filósofo chino, más conocido como el pensador representante de la Escuela del Yin-Yang o Escuela Naturalista, durante la época de las Cien Escuelas de Pensamiento de la filosofía china. También fue uno de los miembros más famosos de la Academia Jixia (稷下学宫).

[2]El diagrama de Zou Yan es el tomado por el Feng Shui (风水) para plasmar la cosmología china en su esquema conocido como Nueve Palacios, en el que también integra los Cinco Movimientos y los Cinco Animales.

manos

Por todo ello, la Medicina China desde siempre ha dado una importancia capital a la pareja estómago-bazo como epicentro de la salud. Un buen ejemplo lo tenemos en la importancia que los médicos chinos dan a la toma del pulso en la arteria radial del brazo derecho en la posición «Guan», donde se mide el estado de estómago y bazo. Si se siente fuerte, es un síntoma seguro de que el paciente tiene un muy buen pronóstico más allá de cuál sea su enfermedad.

A lo largo de la vasta historia de la Medicina China, encontramos casos como el del médico Li Gao (1180–1251). Fue muy famoso durante las dinastías Yuan y Jin. Vivió en primera persona el derrumbe de la dinastía Jin y observó la tragedia de la guerra, que se cernió sobre el pueblo en forma de muertes violentas, desorden, hambre y enfermedades. Se preocupó mucho sobre cómo el estilo de vida afecta a la salud de los órganos del cuerpo. En su obra más importante, Pi Wei Lun (Tratado sobre el bazo y el estómago), declaró que, si el bazo y el estómago son dañados por un estilo de vida inadecuado, la vitalidad se podría reducir y podría producirse una enfermedad como resultado de un desequilibrio en el funcionamiento de estos órganos. Estaba profundamente convencido de que las emociones de una persona podrían influir en el correcto funcionamiento del cuerpo.

Sus enseñanzas fueron conocidas como La Escuela de Complementar la Tierra para las generaciones venideras (se refiere al Movimiento Tierra de los Cinco Movimientos, ya que éste incluye el bazo y el estómago). Era muy partidario del uso de los productos tonificantes, como el Ginseng, el cual recomienda frecuentemente, ya que efectivamente es un adaptógeno que prolonga la cantidad y calidad de la vida.

Un buen ejemplo de la importancia que desde siempre ha tenido la dietética en Medicina China es el caso del médico Hu Si Hui (c. 1314–¿?). Fue cocinero y dietista durante la dinastía Yuan de China. Es conocido por su libro Shan Zheng Yao (Principios Importantes de los Alimentos y de las Bebidas), que se convirtió en un clásico de la Medicina y de la cocina china. Fue el primero en descubrir y tratar empíricamente las enfermedades carenciales.

Tiempo más tarde, durante la dinastía Ming (1368–1644), surgió uno de los gigantes de la Medicina China: Li Shi Zhen (1518–1593). Fue un gran médico y farmacéutico. Tras emplear 26 años en recorrer gran parte de China hablando con médicos y aldeanos (ya que ellos conocen muy bien la botánica local), compiló su conocimiento en la obra Ben Cao Gang Mu (Compendio de Materia Médica), que fue publicado en 1596 y resumió los logros farmacéuticos anteriores al siglo XVI en China, organizados en 53 volúmenes en total, compuestos por 1.920.000 caracteres chinos. En todo ese tiempo, Li Shi Zhen conoció a muchos médicos y agricultores que le decían que esta o aquella planta tenía el poder el prolongar la vida. Tras probar él mismo el producto, por su sabor sabía si esto era cierto o no, ya que sólo los alimentos dulces pueden tener esa propiedad, por ser ellos los que velan por el buen funcionamiento de estómago y bazo. El propio Li Shi Zhen trabajó arduamente en el diagnóstico y tratamiento de la diabetes, que pronto identificó como consecuencia de excesos alimenticios.

Ciencia moderna: el sistema entérico o segundo cerebro.

El sistema nervioso entérico (SNE) de los seres humanos consta de unos 500 millones de neuronas[3]. El sistema nervioso entérico está incrustado en el revestimiento del sistema gastrointestinal, comenzando en el esófago y finalizando en el ano.

El SNE es una de las principales divisiones del sistema nervioso autónomo y consiste en un sistema de neuronas en forma de malla que gobierna la función del tracto gastrointestinal[4]. Es capaz de actuar independientemente de los sistemas nerviosos simpático y parasimpático, aunque puede estar influenciado por ellos. También recibe el nombre de segundo cerebro[5].

Las neuronas del SNE controlan las funciones motoras del sistema, además de la secreción de enzimas gastrointestinales. Estas neuronas se comunican a través de muchos neurotransmisores (como ocurre en el sistema nervioso central), como acetilcolina, dopamina y serotonina. Fue el neuroientífico Otto Loewi quien demostró por primera vez que los nervios secretan neurotransmisores[6], que tienen efectos en los tejidos diana a través de sus receptores. En su experimento, demostró la síntesis de acetilcolina por el nervio vago (X par craneal) de una rana[7].

El SNE se distribuye por el sistema gastrointestinal, por lo que aúna los órganos principales de los Movimientos Tierra (estómago), Fuego (intestino delgado) y Metal (intestino grueso).

circulo

Nuestro sistema entérico o segundo cerebro forma parte del sistema psiconeuroinmunoendocrino[8], lo que le ratifica cono elemento crucial de la salud general, ya que no hay ningún sistema del cuerpo humano que no esté estrechamente vinculado con él. No es casualidad que en los últimos años la medicina moderna esté cada vez más preocupada por la dietética y la nutrición, porque ya un sinfín de estudios han demostrado la relación directa entre multitud de enfermedades graves y nuestra forma de relacionarnos con la comida.

Conclusiones

La segunda mitad del verano es el tiempo del Movimiento Tierra, la estabilidad, el control, la reflexión, la responsabilidad, el equilibrio entre experiencia y fuerza, y psique y físico. Bien por estar en esta época del año o bien por estar en esta edad biológica perteneciente al Movimiento Tierra, este es el momento de ser el fiel de la balanza, donde pragmatismo e ideales se tocan para traer el Cielo de los ideales y las filosofías, a la Tierra del aquí y ahora; es decir, a la materialización. Así, el adulto maduro encarna el Movimiento Tierra, siendo el punto nodal que aglutina y da sentido a todos los extremos.

La reflexión es necesaria, pero su exceso es paralizante y la vida es justamente lo contrario: movimiento. Por eso, su exceso inmoviliza y congela nuestro estómago, lugar donde el calor y el movimiento son imprescindibles para la correcta actividad metabólica.

En cuestiones dietéticas, es aconsejable comer con moderación alimentos de sabor dulce, ya que los alimentos con este sabor tienen la función de nutrir el sistema bazo-estómago.

El emperador posiciona la capital de su reino en el centro, el lugar equidistante desde el cual gobernar todo el territorio. De igual manera, la Tierra, desde el centro de nuestro cuerpo, rige nuestra salud. Más allá de las enfermedades puramente gástricas, hay muchas enfermedades que pueden surgir en el sistema digestivo, pero que afectan a sistemas muy diferentes, como es el caso de las afectaciones inmunitarias, psicológicas/psiquiátricas, hormonales, intestinales, dermatológicas, pediátricas, respiratorias, etc.

Tal y como nos explica la Medicina China en su larguísima historia, es la conciencia del Movimiento Tierra (materializada en el sistema estómago-bazo) el emperador que rige los destinos del resto del cuerpo. Por eso, siempre ha sido tan importante en la cultura china la dietética y las correctas emociones, porque han sido los pilares de la salud y de la longevidad, y los secretos que médicos, taoístas y alquimistas han compartido con todos sus pacientes y discípulos.

[1] La psiconeuroinmunología estudia la interacción entre los procesos psíquicos, el Sistema Nervioso, el Sistema Inmune y el Sistema Endocrino del cuerpo humano, desde una perspectiva interdisciplinar. (Ader, Felten, y Cohen, 1991).

[1] Joven, Emma. “Instintos intestinales: los secretos de su segundo cerebro”. Nuevo científico. Nuevo científico.

[2] Furness, John Barton (15 de abril de 2008). El sistema nervioso entérico. John Wiley e hijos. págs. 35–38. ISBN 978-1-4051-7344-5.

[3] Dorland’s (2012). Diccionario médico ilustrado de Dorland (32ª ed.). Elsevier Saunders. pág. 1862. ISBN 978-1-4160-6257-8.

[4] Los neurotransmisores son mensajeros químicos que transmiten una señal de una neurona a través de la sinapsis a una célula diana, que puede ser otra neurona, una célula muscular o una glándula. Los neurotransmisores son sustancias químicas elaboradas por la neurona específicamente para transmitir un mensaje. Lodish, H.; Berk, A.; Zipursky, SL (2000). Biología celular molecular: Sección 21.4 Neurotransmisores, sinapsis y transmisión de impulsos (4ª ed.). Nueva York: WH Freeman.

[5] Haider, Bilal (septiembre de 2007). “La guerra de las sopas y las chispas: el descubrimiento de neurotransmisores y la disputa sobre cómo se comunican los nervios”. La Revista de Biología y Medicina de Yale. 80(3): 138-139. ISSN0044-0086.

[6] Los neurotransmisores son mensajeros químicos que transmiten una señal de una neurona a través de la sinapsis a una célula diana, que puede ser otra neurona, una célula muscular o una glándula. Los neurotransmisores son sustancias químicas elaboradas por la neurona específicamente para transmitir un mensaje. Lodish, H.; Berk, A.; Zipursky, SL (2000). Biología celular molecular: Sección 21.4 Neurotransmisores, sinapsis y transmisión de impulsos (4ª ed.). Nueva York: WH Freeman.

[7] Haider, Bilal (septiembre de 2007). “La guerra de las sopas y las chispas: el descubrimiento de neurotransmisores y la disputa sobre cómo se comunican los nervios”. La Revista de Biología y Medicina de Yale. 80(3): 138-139. ISSN0044-0086.

[8] La psiconeuroinmunología estudia la interacción entre los procesos psíquicos, el Sistema Nervioso, el Sistema Inmune y el Sistema Endocrino del cuerpo humano, desde una perspectiva interdisciplinar. (Ader, Felten, y Cohen, 1991).

 

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